Una foto en blanco y negro.
Y tú tan azul eléctrico que tienes chispas en las venas.
Y yo como el rojo que hierve en la sangre.
¿Lo hueles?
Te estoy llamando y no suena ningún teléfono,
te estoy llamando y no suena ninguna voz,
te estoy llamando y suena el ruido más fuerte;
el silencio que habla por los dos.
¿Me oyes?
Al amante del "hoy" no le gusta ese tipo de arte,
quedar capturado en un instante
permanecer ahí,
permanecer en varios sitios a la vez,
como el secreto que "guardan" dos niños pequeños,
impredecible pero cierto.
Señalar con el dedo corazón al artista que (se) hace arte,
como mejor he visto a alguien hacerlo,
de manera inconsciente,
con el privilegio de tener las cosquillas revueltas entre las costillas.
Señales, huellas a las dos menos diez de una madrugada.

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